Visita sorpresa

El humano de tiempos remotos

Parece ser que alguien se ha cansado de la calma, la tranquilidad y la placidez con que discurría la semana en la organización y no se le ha ocurrido otra cosa que trastear con la máquina del tiempo del laboratorio. Ahora tenemos a un visitante del año de la catapún suelto por la ciudad con una antorcha en la mano y haciendo demostraciones de su invento, el fuego. Como caiga en manos de la SGAE y le coman el coco con eso de la creatividad, nos vemos en la pobreza total para pagar los derechos de autor. Además de la multa que nos va a caer porque el tío ya ha quemado dos gasolineras, una joyería, una clínica dental y un perro salchicha que tuvo la desdicha de cruzarse en su camino.

21.02.2008. 17:47