K@gebe
Elitismo despreciable
01.08.2007 12:17 antiWEBdades

Elitismo despreciable

El Club Social Ricachón, paradigma del refinamiento y el buen gusto, no ha tenido más remedio que confirmar que el rumor de que se habí­a producido la primera expulsión de un socio en sus casi doscientos años de historia era cierto. Los antiguos colegas de Matí­as Refinádez, nombre del interfecto, no aguantaban sus impertinencias más. La última gota que colmó el vaso fue durante una partida de póker en la que no aceptó como pago un billete de quinientos euros hasta que el presidente del Banco Central Europeo en persona lo firmase delante de él. "No saben ustedes con quién están tratando", se le escuchó decir cuando sus compañeros de partida le arrastraban hasta la salida.

Nuevo juguete
29.07.2007 21:00 antiWEBdades

Nuevo juguete

La centenaria casa de juguetes Casposa acaba de presentar una nueva muñeca, llamada Jacinta la consentida. El director de la empresa se encargó de hablar de esta novedad:

"Cada vez es más frecuente que las parejas de hoy en día tengan un sólo vástago, a veces ninguno. Para suplir ese vacio en las familias, hemos creado a Jacinta, que hará las delicias de mayores y pequeños. Si la llevas en el coche, te pide que tiene que hacer pipí cada tres minutos; en verano, tiene programado un berrinche diario para que la lleven de vacaciones al parque de atracciones Pijoworld; sisa de los monederos una vez a la semana; se adueña del mando del televisor desde las cuatro de la tarde a las nueve de la noche; esconde los juguetes que encuentre en caso de tener un 'hermanito' o 'hermanita' humano; y si pasa delante de un escaparate con ropa, el espectáculo para conseguir un trapito está garantizado".

Como pueden ver, toda una joya.

Misión en el desierto
13.07.2007 14:11 antiWEBdades

Misión en el desierto

La luz roja del habitáculo se encendió.

—Preparado, Z: tres minutos para el salto.

A doscientos pies del suelo me dí cuenta que el piloto había errado un tanto los cálculos... No era momento de lamentaciones, cerré los ojos y apreté los puños. El cactus amortiguó mi caída. Tras haberme despojado de las cuatrocientas cincuenta y tres espinas, me dirigí al objetivo. Dos horas más tarde, cuando el calor se hacía insoportable, divisé unas palmeras y lo que parecía una tienda de beduinos. "¡Qué suerte, un oasis!". Apreté el paso y dos minutos después estaba frente a la jaima. En la entrada había un cartel que rezaba "Bar", y cuando me asomé vi a un señor con pajarita y mandil.

—¿Un bar en medio del desierto? Esto es maravilloso... ¿Puede servirme una jarra bien fría de cerveza?

—Aquí tiene el señor. ¿No le apetecería un bocadillo de jamón para acompañar? ¿Y unas aceitunas? Gentileza de la casa, por supuesto...

—Hombre, que amable. Pues sí, sí me apetece... Pone un bar en medio del desierto y se permite invitar a la clientela... Es usted un buen samaritano...

—Teniendo en cuenta que esto es un espejismo y está usted desvariando, ¡qué menos que ser amable!

Me pellizqué las mejillas y caí en la cuenta que el calor me había perturbado. Me levanté del suelo, me sacudí la arena que estaba por toda mi ropa y escupí el escarabajo que me había metido en la boca. Proseguí mi camino y no tardé mucho en llegar al punto de encuentro con los compañeros de misión. Instalé un tenderete para protegerme del sol y esperé. Al atardecer ví en el horizonte a una caravana de camellos. Eran ellos. Perfecto. Saludé al jefe.

—Bien, señores. Monten el campamento y descansen; mañana a las 6:30 de la mañana empezaremos el plan.

Pasé una mala noche... ¿Era el miedo a las serpientes del desierto? ¿Los nervios previos a tan importante misión?

—El agente Tomíllez ha preparado el desayuno. Coman, coman, que les hará falta.

Dicho y hecho. El gran jefe Lelo J. Raminikov nos dió las últimas instrucciones:

—Fernández, usted cubrirá la retaguardia... Carrasquilla, será la sombra del número nueve... Z, usted se encarga de dirigir la vanguardia. ¡Ánimo muchachos!, hay que elevar la moral. Esta vez lo conseguiremos.

El día fue duro. Después de habernos tomado tantas molestias para que el enemigo no nos espiara, habíamos conseguido entrenar a puerta cerrada. Este año ganaremos la Copa Interagencias, y no caeremos en la primera eliminatoria como en los últimos tres lustros. Sólo nos queda encomendarnos a Santo Pelé... (¡Ejem!, por si acaso nuestro querido líder ya ha tanteado al contrario con un suculento maletín).

Se busca
08.07.2007 11:51 antiWEBdades

Se busca

Hilarión López, rutilante estrella circense, pretendía batir el récord Guinness volando más lejos que nadie disparado por un cañón. Se ve que al hombre se le fue la mano y no ha sido encontrado todavía. "¡Ya, ya! Ese se cree que yo me chupo el dedo, seguro que me la está dando con otra", dijo su mujer cuando se le comunicó la noticia.